A estudiar, pero también a trabajar

Por: Naila Rodríguez

Muchos jóvenes se enfocan en trabajar luego de culminar los estudios

La realidad es muy contradictoria a los pensamientos que tienen los estudiantes, ya que tienen la idea de que luego de finalizar sus estudios y tengan una carrera, será más fácil introducirse en el área de trabajo que desean.

Ingresar al campo laboral luego de culminar los estudios, cada vez se vuelve más difícil, debido a que en las empresas se valoran los grados de las competencias adquiridas en sus trabajadores, por lo que un profesional sin niveles competitivos no les es fiable.

A raíz de las últimas décadas, se ha demostrado en estudios que ni el 75% de los estudiantes que egresan de las universidades, incursionan en el área laboral.

Según cifras, de los 30,000 egresados anuales de las universidades dominicanas, apenas 4,000 obtienen empleos en su área.

A pesar de los esfuerzos de estado con la repartición de becas, cientos de profesionales no disponen de un empleo

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Los jóvenes expresan su dificultad y establecen que al momento de buscar trabajos uno de los grandes retos es que deben utilizar allegados a ellos, o sea, “cuñas” para trabajo sencillos. Sin embargo, a la hora de buscar trabajos profundos, se les solicitan una serie de habilidades, las cuales no fueron enseñadas en los salones de clases.

Los jóvenes aseguran que cuando terminan la universidad sin una oportunidad de trabajar en su área por lo general, deben irse hacia la venta informal o cualquier trabajo que encuentren en el camino. Otros, en cambio, optan por continuar los estudios de posgrado para así adquirir más conocimientos y ser más competitivos dentro del campo laboral.

El principal causante de este mal, está en el sistema de formación que se emplea en la educación preuniversitaria, con los niveles básicos y medios, como en las universidades con el nivel superior.

La formación que se tiene hoy en día, viene a raíz de la revolución industrial, en el siglo XIX, la cual tuvo lugar en Inglaterra, con esta hubo un gran desempleo, pero luego de ésta los ingleses se preocuparon por preparar a sus descendientes pocos cualificados, tan sólo para los puestos de trabajos de la época. Es por eso que en las universidades sólo se enfocan en lo teórico y lo conceptual, en el trabajo, no en las competencias y destrezas que debe tener el profesional.

Pero hoy en día, el escenario ha cambiado, luego de la revolución tecnológica, que aún no termina, en las empresas se requieren otros tipos de competencias que no son las anteriores. En la actualidad, muchas posiciones laborales han desaparecido, mientras que otras han surgido, y son pocos los capacitados para trabajos en las nuevas áreas laborales, porque se prepararon para los anteriores y lo siguen haciendo, ya que las carreras son las mismas.

Asimismo, con la renovación y reducción del personal en las empresas, ahora se buscan personas con las habilidades de liderazgo, emprendimiento, creatividad, coaching, CEO’s, CEM, innovación, inteligencia de mercado, marketing digital, community manager, entre otras.

Es por esto el poco rendimiento de las personas a la hora de presentar una hoja de vida, porque aún siguen con el formato de la revolución industrial y no han entrado dentro de la revolución tecnológica.

Por lo tanto, los jóvenes dominicanos deben incluirse en el mercado laboral desde temprana edad y apenas estén cursando sus estudios universitarios para adquirir experiencia e ir abriéndose oportunidades, así, cuando salgan de las universidades no les serán cerradas las puertas.